Nota en PDF


Nota a LULI realizada por Prensa de Frente que salió publicada, el 21/12/10, en el boletín especial de Arte y Política:


En el boletín salieron además las siguientes notas:

Reproducimos la nota:

21/12/2010
Entrevista con el colectivo LULI
“Creemos que hay que salir de la estética militante”

Boletín Especial, Arte y Política.- Prensa De Frente dialogó con el colectivo LULI, que se define como una suma de acciones (gigantografías, Tipas Móviles, intervención en la calle, en la web –en el espacio público en general-, un seminario, jueguitos en Facebook, notas), en su intento por explorar los diferentes dispositivos que van conformando la realidad, de atacarlos uno a uno y ver cómo se los puede hacer funcionar de otra forma. LULI es esa migración, ese pasaje por los distintos dispositivos. No es hacer pie en uno en especial, sino ir viendo cuál es la realidad que las conforma, eso heterogéneo que las integra. A continuación, les contamos más sobre la razón de ser y el accionar de este colectivo a quien le inquietan las rígidas definiciones.

PDF: Ustedes nombraban una suma de acciones, intervenciones y experiencias de LULI, y mencionaban que no se paran sobre ninguna en particular, pero ¿qué es lo que unifica a todas?

LULITA: Creemos que lo que unifica a todas las acciones es la necesidad de retomar la palabra, si se quiere, pasar a la primera persona. Es por eso que otro elemento que unifica a todas es la urgencia. El dispositivo que se pone en marcha sobre el cual se incide, tiene que ver con algo coyuntural. A su vez, no necesariamente esa coyuntura tiene que ver con algo directamente político –como en muchas acciones de LULI- sino que intentamos repensar los dispositivos que nos atraviesan. Por ejemplo, muchas veces pensamos en las gigantografías de publicidad de la calle, podemos estar meses viendo cómo esa realidad nos está interpelando, eso también lo entendemos como una urgencia de coyuntura. Y en esa urgencia en la que somos interpeladas todo el tiempo, retomar la palabra y atacar los dispositivos sobre los que se construye la realidad es lo que unifica nuestro discurso. O no. No queremos dar un cierre a lo que somos.
LULINA: Esta indefinición, esa cosa migrante es lo que también define a LULI.
LULISA: Hoy hacemos algo en la calle, mañana en el museo, y cuando estábamos en la calle no pensábamos luego estar en el museo.

PDF: ¿Cómo y cuando nace LULI?

LULISA: En realidad, LULI nace sin querer.
LULINA: Habíamos dejado de hacer cosas en el espacio público, veníamos de trabajar en colectivo de una experiencia que se multiplicó, nos encontramos haciendo cosas juntas y decidimos ponerle un nombre. En particular, nació con la primer FLIA de La Plata, pero desde un lugar más lúdico, desde un espacio de amigos. Luego se fueron desencadenando otras acciones y decidimos darle forma.
LULISA: Cuando formalizamos, no dijimos qué queremos hacer y hacia dónde ir, sino que fuimos pensando qué NO queríamos hacer. Lógicamente, el conocernos nos daba una buena cantidad de acuerdos tácitos.

PDF: A su vez, el nombre les dio una unicidad…

LULINA: Si, pero no queríamos un nombre con una carga fuerte, sino que formara parte de esa misma indefinición.
LULISA: Y que la carga fuerte la tuviera después, al llenarlo nosotros de sentido. Queríamos un nombre que no fuera un “gran nombre”, que fuera más indefinido, más blando, que hablara de un personaje.

PDF: ¿Desde el principio lo pensaron como un personaje?

LULISA: Cuando empezamos a subir cosas al blog, pensábamos un relato que mostrara a un personaje femenino realizando las acciones. Después se fue cayendo, pero nos gusta la idea de que alguien lo interprete así y se le hable a una persona. Tiene que ver con la referencia, con nuestro hacer colectivo. No queremos ser LULINA, LULISA y LULITA, porque hay realmente un hacer colectivo. Sobre todo en este ámbito, que se cruza con el arte, donde el figurar y resaltar la individualidad –incluso a nivel de los colectivos- es moneda corriente.

PDF: A partir de los orígenes del grupo, de esa experiencia previa que “se multiplicó” ¿Qué líneas de continuidad y qué elementos encuentran presentes o han repensado para esta experiencia actual?

LULINA: Primero, la red que fuimos construyendo, la gente con la que trabajamos. No diría que es la misma, pero puede ser una continuidad. Creció orgánicamente. No empezamos a trabajar en un espacio completamente distinto. De hecho, el trabajar con gente, trabajar en red, también es fruto del trabajo anterior.
LULITA: Como continuidad también está el nivel de abstracción. En las experiencias anteriores, si uno pintaba en una pared, por lo pronto no era muralismo sino “paredismo”. Lo que se empezaba a valorizar era todo lo que sucedía alrededor de esa pared, de hecho se pintaba el cordón, como diciendo “acá lo que importa esta sucediendo en la vereda”. Las relaciones que se generaban era lo que importaba, por eso se hacían reuniones con todos los grupos de La Plata. Incluso, la factura misma de lo que se estaba haciendo no era lo principal. Buscamos ir corriéndonos, tratar de ser sutiles, para ver lo que está sucediendo y no quedar tan pegado al “deber ser” del oficio (en un primer momento) o del “grupo militante”, que también hemos tratado de romper.
LULISA: También el haber transitado, hace mucho tiempo, la cuestión técnica y después el ámbito militante, nos ayudó no solo a romper con el “deber ser” sino también a hacer cruces. A decir, bueno, esto se puede cruzar, y la red se amplió mucho más.

PDF: Respecto de ese deber ser, puede decirse que hay una “estética militante”, un “deber ser” de como representar, mostrar, producir hacia afuera ¿Cómo se posiciona LULI ante esa estética?

LULINA: Si, creemos que existe y nos parece súper interesante la estética militante, pero nosotras tratamos no sólo de ocupar esos lugares. Creemos que hay que aportar fuera de esa estética o extenderla a otros campos, relacionado a lo que puede estar tratando de comunicar Coca Cola mas que un partido de izquierda o una agrupación.
LULISA: El militante toma Coca Cola, consume TV, Facebook. Hay un “deber ser” de esa estética y muchas veces, el sentido de ese hacer, ya no está pensado cada vez que se realiza. La publicidad avanzó kilómetros y la estética militante sigue reproduciendo algo estático, como si no hubiera pasado el tiempo. ¿No habría que repensar cómo comunicamos?
LULINA: Por ejemplo con los colores, cuando arrancó LULI intentamos con el rosa, como un lugar a ocupar, salir del rojo y negro, y ahora encontramos que el rosa está en un montón de agrupaciones estudiantiles, en la Intervención Magenta… en un montón de espacios. Entonces el intento es ir buscando otra gama de colores que no caiga en un estereotipo.
LULITA: También tiene que ver si uno se para en un lugar de exterioridad o interioridad. Muchas de las cosas que vemos y apoyamos, y nuestras propias prácticas, hablan desde una exterioridad: “de ellos que ven televisión”, “ellos que consumen Facebook”, nosotras buscamos hablar desde una interioridad. Si hay una disputa por hacer funcionar de otra forma esos dispositivos, es en el corazón de los mismos donde debe darse y no desde un “paraíso perdido”. Las estéticas militantes, no son una exterioridad vacía, muchas veces remiten a ese paraíso perdido: al de la estética mejicana o a la del realismo socialista, etc. Nosotras buscamos hablar desde dentro de una pelota que rueda y donde nosotras no sabemos bien donde estamos, desde allí tratamos de operar.
LULISA: Por otro lado, no somos un “laboratorio” e investigamos lo que “se usa” para poder accionar. Somos consumidoras de Facebook, Twitter, chat, mail, y en tanto consumidoras, nos interesa ver cómo funciona el dispositivo. Va con nuestra vida cotidiana, desde hace años. Por eso, cuando nos preguntan “y ustedes ¿qué son? ¿Artistas, artivistas, militantes?” Somos humanos con prácticas atravesadas por lo social, pero es más complejo. A veces es mejor ser una mixtura.

PDF: Aunque algo ya charlamos, ¿porqué eligen la web, entre otras, como plataforma de acción?.

LULISA: La web nos atraviesa, cada vez más gente la utiliza. Los nuevos medios de comunicación ya no son tan nuevos. Por otro lado, al trabajar con la compu, en diseño, trabajamos con Internet permanentemente. No se si nosotros decidimos que nuestra plataforma de acción sea la web, sino que nuestra vida ahora está pasando por la web. A su vez, ciertas discusiones empiezan a tener cruces con la web: acciones en calle que generan discusiones en la web, acciones en calle que son realizadas para ser mostradas en la web.
LULITA: En otros medios como el “paredismo” se ha desnaturalizado más el “deber ser” y se ha ganado más libertad de acción, por lo menos en La Plata. Mientras que en la web, notamos que muchas veces el contenido va por lo textual y las formas quedan naturalizadas. Hay menos laburo sobre la forma Facebook, blog, página web, está naturalizado que la web es como es. Por eso nos parece importante hacer una crítica allí, y por ejemplo, desarrollar aplicativos para Facebook, como hicimos con el de López, donde se difundieron 15.000 veces partes de la causa en la red.
LULITA: En otros medios, la crítica ha avanzado mucho más, se ha repensado cómo hacer radio, TV, en web la discusión pasa por otro lado. Hay discusiones muy interesantes en Facebook, por decir algún lugar, pero no sobre la red social en sí, sobre su funcionamiento. No se ataca el funcionamiento del dispositivo. Hay muy poco extrañamiento, poca gente atiende las formas.

PDF: Por último, recién mencionaban el aplicativo de Facebook “Buscando a López”. Luego de esa acción se los tildó de militantes web, militantes 2.0. ¿Qué opinan de esta forma de militancia?

LULITA: El primer error sería fetichizar la web y ponerla en una abstracción sin contacto con el resto de la realidad.
LULISA: ¿Se puede armar una revista sin relacionarse con los demás? En la web pasa lo mismo, es un medio. Los blogueros tienen sus espacios de encuentro y discusión. Y si un flaco no milita en ningún lado y mantiene un blog de política, encontró su forma y es esa, ¿Por qué tiene que haber un “deber ser” de cómo militar? “Militar se milita en la calle, yendo a las marchas…”
LULITA: Es muy complicado hacer una cosa de la web. Es super porosa. Detrás están los “carlitos” de carne y hueso que vendrían a ser una especie de trabajadores de Facebook. Si lo querés reducir a Facebook, ya hubo un “carlitos” con barba que lo solucionó. La herramienta Facebook es conocimiento social acaparado por unos pocos, pero ¿quién es el “proletario”?, ¿quién va a dar las discusiones?.
LULISA: Por otro lado, creemos que es válido pensar la posibilidad de que en la web se pueda hacer algo, hay gente a la que no le queda otra. Nosotras mismas hemos estado 10 horas frente a la computadora. También está bueno pensar la posibilidad de que ese sea otro campo de acción.

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